La medición del colesterol no es suficiente para detectar la presencia de placas, aseguran los especialistas.
Los
especialistas de la Unidad de Detección y Tratamiento de las
Enfermedades Aterotrombóticas (UDETMA) del Hospital Arnau de Vilanova
de Lleida, pionera en Europa en la prevención cardiovascular,
recomiendan el uso de la ecografía de la arteria carótida en Atención
Primaria para la prevención de ictus e infartos.
El doctor Blai Coll, coordinador de
la UDETMA, advierte de que las estrategias habituales de prevención
para las enfermedades cardiovasculares -centradas en los análisis de
colesterol, triglicéridos y glucosa; control de la presión arterial
alta y la medida del perímetro de cintura- no son suficientes para
determinar si existen placas de grasa en las arterias. "El 64% de los
hospitalizados por haber sufrido una angina de pecho o un infarto
tenían unos niveles de colesterol normales", advierte, ya que "hay
personas que sin tener el colesterol alto tienen depósitos en las
arterias y otros con niveles normales padecen un infarto".
Por ello, considera necesario dejar
de diagnosticar la enfermedad cardiovascular únicamente a través de
estos marcadores indirectos habituales y hacerlo con técnicas directas,
como las ecografías de carótida que utilizan en su unidad. "Igual que
en Oncología se hacen mamografías o colposcopias para detectar el
cáncer, en la prevención cardiovascular la ecografía permite ver
directamente el estado de las arterias", explicó.
Y es que de 88.000 pacientes
ingresados por haber padecido un infarto o una angina de pecho, uno de
cada cinco no presenta ningún factor de riesgo y un 35% tenía sólo uno.
"Estos pacientes ya están perdidos para la detección en Atención
Primaria, pero si se les hubiese hecho una ecografía de carótida se
habría visto que tenían placas en sus arterias y se habría podido
prevenir -señaló el doctor Coll-. Es la ventaja de esta técnica: se
adelanta al proceso de la enfermedad y permite prevenir un infarto o un
ictus".
La ecografía de carótida, además,
permite individualizar el diagnóstico y la prescripción farmacológica
de los pacientes "porque la salud de los vasos sanguíneos no depende de
un solo factor". Según este experto, en un paciente asintomático con
niveles de colesterol normales al que se le detectan placas mediante
una ecografía arterial se le prescribe un tratamiento y en un año la
placa depositada en las arterias baja en un 50%. "Los depósitos son
reversibles con tratamiento", alentó.
De hecho, la mayoría de las
sociedades científicas se han manifestado a favor de esta técnica de
detección precoz, asegura el doctor Coll, a pesar de lo cual en España
únicamente está disponible en la UDETMA y en toda Europa sólo puede
encontrase también en Holanda, además de en Estados Unidos. La razón
por la que no esté más extendida pese a sus evidentes beneficios este
experto la encuentra en que supone "un cambio de mentalidad y de la
forma de trabajar", al tiempo que hace falta formación de los
profesionales y una inversión económica, que no sería desmesurada dado
el precio de los equipos.
Además, Coll reconoció que supondría
un incremento en el gasto farmacéutico ya que a quien se le detecta una
placa de grasa en las arterias se le medica automáticamente, pero al
tiempo, se reduciría el número de ictus e infartos debido a la
prevención. "De cada 200 personas a las que se realiza una ecografía se
evita un ictus -señala el doctor-. Esto en estudio coste-beneficio sale
muy rentable a largo plazo".
La técnica -hasta ahora solamente
utilizada en investigación-, no es invasiva ni dolorosa y prácticamente
no precisa instalación, así que puede ser utilizada en diferentes
lugares para llegar al máximo de población posible.