Los diez mandamientos que debe tener en cuenta un médico cuando es llamado a la cabecera de un paciente de edad que ha sufrido una caída.
1.- Considerar la llamada del anciano que se cayo como una
urgencia médica.
2.- Descartar un traumatismo que necesite un acto quirúrgico.
3.- Inmediatamente intentar después de la caída, hacer
caminar al paciente.
4.- No hospitalizar sin indicación real.
5.- Buscar la o las causas y, diferenciar las caídas mecánicas de las
caídas por indisposición.
6.- Investigar la ingesta de medicamentos que puedan
provocar las caídas por causas iatrogénicas.
7.- Observar al paciente los días subsiguientes para
comprobar si existe una perdida de la autonomía.
8.- Estudiar los factores de riesgo existentes en el medio
circunvecino y corregirlos.
9.- Hacer que el paciente de edad recobre la confianza en
si mismo con una acción kinesicoterapeútica (reeducación del equilibrio,
entrenamiento para caminar).
10.- Enseñar sistemáticamente a los ancianos como
levantarse.
Debemos
explicarles a nuestros pacientes ancianos que los problemas de equilibrio son
muy frecuentes a partir de una cierta edad y que con algunos ejercicios
sencillos, se pueden remediar estas
situaciones.
Al
levantarse de una manera brusca, puede sentirse que la cabeza da vueltas y
correr el peligro de caerse.
No nos cuesta nada indicarles:
1.- Primero, acuéstese de costado, colocando una pierna
encima de la otra.
2.- Dejar las dos piernas
colgando fuera de la cama y enderezar el cuerpo.
3.- Ayúdese con las manos
para enderezarse.
4.- Quédese sentado
tranquilamente sobre la cama. Después de un rato, párese si es necesario con un
bastón.
Todo esto que nos parece muy sencillo y banal, no lo es
para un anciano que debe saber manejar su cuerpo y de ese modo evitar caídas
que son el principio del fin.
