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En un estudio donde participaron más de 9000
mujeres.
Bajan la reincidencia en cáncer de mama
El anastrozole, utilizado desde hace unos años, fue
mejor que el tamoxifeno, conocido hace tres décadas
Los
resultados son alentadores, pero no cambian las indicaciones.
Especialistas locales afirman que hacen falta más
pruebas.
El fármaco más nuevo cuesta 10 veces más
caro.
Los resultados de un estudio publicado ayer en la revista
británica The Lancet y difundidos durante una importante
reunión científica en Texas, Estados Unidos,
demuestran por primera vez en estadios no avanzados de cáncer
de mama que una droga llamada anastrozole reduce la recurrencia
de los tumores y aumenta la sobrevida libre de enfermedad
en comparación con el tamoxifeno, un fármaco
probado durante más de tres décadas.
Después
de un estudio de cinco años entre 9366 pacientes
posmenopáusicas de 20 países (entre éstos,
la Argentina), conocido bajo la sigla ATAC (que significa
"anastrozole, tamoxifen and combination"), la
balanza se inclinó hacia el anastrozole: aquellas
pacientes que lo habían recibido tuvieron menor frecuencia
de recidivas (hasta un 80% menos, contra el 50% del tamoxifeno)
y un 14% menos de metástasis (diseminación
de la enfermedad en órganos distantes).
Como
contrapartida, las mujeres que tomaron anastrozole tuvieron
más dolores articulares y fracturas óseas,
los principales efectos secundarios conocidos de esta droga
(ver infografía). Además, un dato no menor
es el precio de ambos medicamentos: mientras que el tratamiento
anual con anastrozole está valuado en unos 1000 euros,
tomar tamoxifeno un año no cuesta más que
30 o 40 de la misma denominación (en nuestro país,
son alrededor de 400 y 50 pesos mensuales, respectivamente).
El
investigador principal del estudio, Anthony Howell, del
Christie Hospital NHS Trust, en Manchester, una institución
dedicada a atender enfermos oncológicos, dijo que
los resultados sugieren que no sería necesario esperar
para comenzar el tratamiento de cáncer mamario con
un inhibidor de la aromatasa, en lugar de utilizar tamoxifeno.
"No,
la indicación es pasar a los inhibidores de la aromatasa
únicamente en casos en que el tamoxifeno esté
contraindicado -afirma el doctor Antonio Lorusso, recientemente
designado Maestro Ilustre de la Mastología Argentina
por la Sociedad Argentina de Mastología-. Y así
se expresa claramente en un artículo que se publicará
en la revista Clinical Oncology en enero de 2005. El tamoxifeno
es una droga muy probada y conocida, y sabemos que en casos
de riesgo de tromboembolismos no está aconsejada.
En esos casos sugerimos el anastrozole u otro inhibidor
de la aromatasa."
"Hay
pacientes que con el tamoxifeno pueden experimentar intolerancia
digestiva, o ganancia de peso, o un incremento de los síntomas
menopáusicos: en esos casos podríamos indicar
anastrozole; en el resto, aún no es el gold standard
en estadios I y II de cáncer mamario", agregó
el doctor Juan Manuel O´Connor, del servicio de Oncología
Clínica del Instituto Especializado Alexander Fleming.
O´Connor
dijo también que a pesar de que el autor del estudio
señaló que existen parámetros auspiciosos
en este sentido, "todavía no puede afirmarse
que el anastrozole mejore la sobrevida global de las pacientes,
que es, finalmente el impacto más importante que
se espera en esta clase de investigaciones".
El
grueso de los casos de cáncer de mama, el tumor más
frecuente entre las mujeres, se presenta luego de la menopausia
y es hormono-dependiente, es decir, su "combustible"
son un grupo de hormonas genéricamente llamadas estrógenos.
Por eso la terapia utilizada para combatirlo es antiestrogénica:
consiste en evitar que el tumor reciba la hormona que lo
nutre (en el caso del tamoxifeno) o en impedir que el organismo
produzca estrógeno (en el caso del anastrozole, que
es un inhibidor de la aromatasa, la enzima que permite al
organismo producir estas hormonas).
Las
comparaciones
"Este
es el estudio más importante del mundo efectuado
con una droga para cáncer de mama hormono-dependiente
-agregó Lorusso-. Nunca antes se había comparado
la acción de un inhibidor de la aromatasa con el
tamoxifeno en estadios I y II de cáncer mamario,
es decir, en tumores de hasta cinco centímetros,
con ganglios positivos o negativos pero sin metástasis
a órganos distantes."
El
especialista dijo que el tamoxifeno ha sido probado en todos
los estadios del cáncer mamario, "incluso, en
mujeres premenopáusicas y en quimioprevención,
es decir, en aquellos casos en que existe riesgo aumentado
de padecer la enfermedad y se busca disminuir esa posibilidad.
"También se está analizando el comportamiento
de anastrozole en mujeres sanas con alto riesgo -dijo Lorusso-.
Pero los resultados del estudio no están disponibles
aún."
Hasta
el momento, agregó O´Connor, la indicación
de los inhibidores de la aromatasa está reservada
para los casos de enfermedad avanzada, con metástasis,
y luego de haber recibido tamoxifeno durante cinco años.
Para
el doctor Guillermo Soto, a cargo del consultorio de Patología
Mamaria del hospital Municipal de San Isidro, "la noticia
es impactante, pero al bajarla a la realidad advertimos
que el tamoxifeno es conocido y accesible, está al
alcance de la mayoría, conocemos sus efectos adversos
a largo plazo, sabemos bien cuál es su acción
terapéutica... En definitiva: la información
es prometedora, pero como hablamos de una diferencia económica
brutal y pocas pruebas científicas, a nadie se le
ocurriría cambiar anastrozole por tamoxifeno. No
hay evidencia suficiente para hacerlo por ahora."
Por
Gabriela Navarra
De la Redaccin de LA NACION
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