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“LA
INSTITUCIONALIZACIÓN Y SUS “COSTOS”
LA
DECISIÓN DE INTERNAR
Dr.
Félix Eduardo Nallim *
1.
La familia:
Debemos pensar que un rasgo notable de nuestra sociedad
contemporánea es el predominio de una forma
de organización familiar, la familia nuclear,
es decir aquella compuesta únicamente por la
pareja y sus hijos solteros.
Es
una sociedad en la cual el rol tradicional del padre
se ha modificado paulatinamente hasta casi desaparecer,
como consecuencia resulta evidente su marginalidad
en el núcleo familiar.
En
consecuencia cuando el viejo ya no es más independiente,
cuando necesita ser cuidado, comienza a ser una carga
y por que no, un estorbo.
Se
genera una situación ambivalente que por un
lado expresa el sentimiento de proteger al viejo,
y por el otro, de no poder integrarlo a una sociedad
moderna que lo excluye. La solución es buscar
un hogar destinado a tal fin.
Cuando
aparecen las siguientes causas la familia toma la
decisión de institucionalizar:
•
Causas inherentes a la salud del anciano (médicas).
En el 75% existen razones médicas de las cuales
un 50% responden a patologías orgánicas.
(ACV).
•
Causas inherentes a la salud mental del anciano (psicológicas):
El 25% se deben a trastornos de índole psicológicas
(demencia, psicosis, neurosis, etc.).
•
Causas de tipo socio - cultural:
El anciano vive con sus hijos u otros familiares y
se hace incompatible la convivencia por problemas
de costumbres y de hábitos de cada uno de los
integrantes de la familia.
•
Causas de tipo físico espacial:
El problema es de índole habitacional (falta
espacio en la casa familiar para el anciano).
¿
Y qué “costo” debe asumir la familia
por decidir internar al anciano?
•
Económico y financiero: el pago.
• Psicológico: la culpa por tener que
abandonar o depositar a “sus viejos”.
• Con el Estado: que a través de sus
obras sociales “subsidia” a las familias.
De este modo se produce la transferencia de la responsabilidad
de la internación a los profesionales intervinientes,
asumiendo estos, muchas veces la decisión de
la internación, lo que provoca en ellos una
situación de conflictos:
Cuando la familia “presiona” para desprenderse
del anciano.
Cuando las decisiones políticas prevalecen.
Cuando los hogares no son adecuados.
El
costo es evidentemente, de tipo psicológico
y por que no también de tipo laboral, ya que
cualquier decisión o asesoramiento para la
toma de la decisión de la institucionalización
puede alterar su situación profesional.
2. El equipo:
•
Ayudan o sugieren la institucionalización.
Esto tiene un costo psicológico, ya que deben
evaluar cuáles son las verdaderas motivaciones
que tienen los familiares y a veces los mismos ancianos
para tomar esta decisión.
• No deben perder la objetividad en las “sugerencias
médico-psico-sociales” que realizan en
esta decisión de institucionalizar.
3.
El anciano:
¿
Cuales son las causas que pueden llevar a un anciano
querer buscar su propia institucionalización?
•
Causas psicológicas
• Causas físicas
• Causas de índole habitacional
• Causas de índole económica
• Causas de índole familiar o social
Cuando
un anciano es institucionalizado contra su voluntad,
“sus costos” se traducen en crisis de
desadaptación, sensación de estar en
un mundo desconocido y hostil, actitudes negativistas,
trastornos físicos con perdida de peso, negarse
a comer, a realizar su aseo personal, conductas depresivas,
y por que no la muerte a corto plazo.
4. Sintesis:
Todos los actores que intervienen en el proceso de
tomar la decisión de la institucionalización
sufren un “costo” por el simple hecho
de tener que participar en la misma.
A
veces este costo no tiene apreciación cuando
a poco de haber sido institucionalizado el viejo muere.
Y no sabemos por que muchas veces, no vuelven sus
familiares y si ese sentimiento de desaparece.
Hay
familias que nunca terminan de elaborar el duelo por
la muerte del anciano, acaecida inmediatamente después
de haber sido internado.
Si
éste demora mucho tiempo en morir, la depresión
de los familiares más cercano es una de las
patologías más frecuente de ver.
Lo
que sí se puede afirmar que este costo no es
igual para todos.
El
que lo sufre en mayor forma es el anciano institucionalizado,
luego la familia y finalmente el resto de los participantes
que no tienen una relación directa ni afectiva
con el binomio anciano-familia.
Debemos
dedicar más atención al problema de
la inter-acción familia y sociedad para que
los sistemas de asistencia social y atención
de la salud se refuercen en vez de contribuir a su
destrucción.
*
Dr. Félix Eduardo Nallim (Mendoza - R. Argentina)
Presidente de la Federación Argentina de Geriatria
y Gerontológia - Presidente de la Asociación
Argentina de Gerontológia - Presidente
de la Asociación Interdisciplinaria de Gerontología
y Geriatrìa de la Provincia de Mendoza.
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